miércoles, 28 de enero de 2009

Tango

Perseguiré... los rastros de este afán, 
como busca el agua la sed, 
la estela de tu perfume.
Me atravesó 
Tu suave vendaval 
rumbo a tu recuerdo seguí, 
la senda de tu perfume. 
Del eco de tu perfume... 
No hay soledad, que aguante el envión 
el impulso antiguo y sutil del eco de tu perfume. 
Perseguiré... perseguiré la senda de tu perfume. 
Me atravesó tu suave vendaval, rumbo a tu recuerdo seguí, la senda de tu perfume...
No hay soledad que aguante el envión,
el impulso antiguo y sutil del eco de tu perfume 
El eco de tu perfume 
Regresarás. 
La senda de tu perfume. 
Regresarás. 
Perseguiré los rastros de este afán, seguí
...La estela de tu perfume... 



... y voy sintiendo como te vas adentrando en mi, más y más... voy sintiendo cómo se llena mi soledad de las caricias de tu presencia, como me retornan las ganas de estar viva.... más viva que nunca... Y me encierro en esa sensación de bienestar, y me aferro a tus besos, y le ruego al cielo que nuestros caminos nunca se alejen, que me mires para siempre, que me dejes malcriarte...
 Y me transforma la idea de mi futuro cerca tuyo, me eriza las arterias, me inunda de ilusiones... Decido amarte de la única manera que sé, dándote todo y no pidiendo nada a cambio, sabiendo que lo que me das nace solo de vos y no de presiones mías, sabiendo que aunque parezca inconcebible, cada día puedo amarte más...